Aparte de ser uno de los mejores acompañantes para tu café, la leche de almendras es una gran fuente de vitamina E y antioxidantes que protegen tu piel de las diferentes toxinas del medioambiente y previenen el envejecimiento.

Estos truquitos de belleza harán que tu piel esté más saludable y radiante todos los días.

Adiós ojeras

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Adiós ojeras

Con un poco de leche de almendras masajea el contorno de tus ojos y labios todas las noches antes de acostarte. Si llevas a cabo esta operación a diario y realizando un suave y ligero masaje con los dedos, prevendrás la aparición de ojeras, bolsas, patas de gallo y arruguitas.


Mascarilla

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Mascarilla

Calienta un poco la leche de almendras, deja que enfríe y agrega avena y miel. Aplícala y déjala por 20 minutos. La textura de la avena funciona muy bien para exfoliar la piel, así como para retirar residuos y células muertas de los poros.

La leche de almendras tiene vitaminas esenciales y ácidos grasos que retiran esas células, dejando una piel más suave. Por último, las cualidades de antienvejecimiento y antioxidantes de la miel ayudan a la piel a liberar toxinas y a facilitar su brillo, restaurando su estado radiante.


Elasticidad y suavidad

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Elasticidad y suavidad

Todas las mañanas después de bañarte pasa un paño mojado de leche de almendras tibia por tu cara. Déjalo actuar por 10 minutos y lava. Esto hará que tu piel esté más suave, elástica e hidratada todos los días.


Desmaquillante natural

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Desmaquillante natural

Una faceta no muy conocida de la leche de almendras es la posibilidad de utilizarla como desmaquillante, una opción natural y efectiva, pudiéndola aplicar también en los ojos.