Tres tipos de ampollas en la lengua y cómo tratarlas

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La lengua podría parecer un órgano pequeño e inofensivo, pero juega un papel considerable en nuestra vida cotidiana. Además del habla y el gusto, es uno de los principales indicadores de nuestra salud general. La lengua también puede causar un malestar considerable cuando no se encuentra bien, y las ampollas en la lengua suelen ser más molestas de lo que pudieran parecer.

Aftas bucales

Estas ampollas en la boca son uno de los problemas orales más comunes, y la mayoría de las personas las padece en algún momento de la vida. Suelen ser pequeñas, con menos de un centímetro de diámetro y se forman en el interior de las mejillas, en las encías, debajo y hasta encima de la lengua. Las úlceras pueden ser de color blanco o amarillo al centro con un borde rojo, según la descripción de la Mayo Clinic. También pueden aparecer como puntos rojos que causan dolor y después convertirse en úlceras abiertas.

Las aftas bucales suelen ir acompañadas por una sensación general de malestar. Aunque el dolor suele desaparecer por sí mismo en siete a diez días, la úlcera en sí puede tardar tres o más semanas en sanar. Las aftas bucales pueden ser el resultado de estrés emocional, cambios hormonales, un sistema inmunológico debilitado y la enfermedad celiaca. Sin embargo, cuando una ampolla bucal se infecta, pueden surgir problemas adicionales como inflamación en los ganglios linfáticos, por lo que lo mejor es tratarlas tan pronto como sea posible para evitar que la infección empeore. Consulte a su médico si presenta algunos de los siguientes síntomas al mismo tiempo:

  • Dolor en las articulaciones.
  • Fiebre.
  • Salpullidos.
  • Diarrea.

Mantenga una buena higiene bucal cepillándose los dientes y usando hilo dental todos los días. También puede usar un enjuague bucal antibacterial que limpie su boca y reduzca la irritación para acelerar el proceso de curación.

Candidiasis

La candidiasis oral es causada por una sobrepoblación del hongo de la cándida, que está presente en la boca de forma natural. Esto ocurre cuando las bacterias que protegen los tejidos bucales se ven afectadas ya sea por el uso de antibióticos, por sequedad bucal provocada por medicamentos o por aparatos dentales mal ajustados. Algunos síntomas de la candidiasis oral son los siguientes:

  • Pérdida del sentido del gusto.
  • Lesiones blancas elevadas parecidas al requesón.
  • Ampollas dentales o tejido rojo e inflamado, a veces oculto detrás de las lesiones blancas.
  • Agrietamiento en las comisuras de la boca.

La candidiasis suele desaparecer después de siete a diez días de tratamiento continuo, de acuerdo con la Academia Americana de Patologías Orales y Maxilofaciales (American Academy of Oral and Maxillofacial Pathology, AAOMP). Sin embargo, si la infección persiste durante más tiempo o si reaparece con frecuencia, su médico podría recomendarle hacerse un análisis de diabetes, VIH o cáncer.

Los médicos suelen recetar tratamientos antimicóticos para la candidiasis, ya sea en forma de pastillas o de enjuagues bucales para los casos leves o tratamientos orales más largos para los casos más graves. Es sabido que con el tiempo los pacientes pueden desarrollar cierta inmunidad contra estos tratamientos, por lo que los médicos los recetan con la debida precaución para los diferentes casos de este hongo. No olvide mantener una buena higiene bucal diaria, evitar el uso de antibióticos a menos que sean absolutamente necesarios y asegurarse de que su boca permanezca bien hidratada. Hay muchos productos de venta con receta que contienen dosis pequeñas de fluoruro de sodio para reducir el riesgo de padecer estas afecciones relacionadas con la sequedad bucal.

Lesiones

Las lesiones en la lengua también pueden resultar en úlceras parecidas a las ampollas de la lengua. El consumo de alimentos crujientes como las papas fritas, por ejemplo, chupar caramelos macizos, morderse la lengua o sorber bebidas demasiado calientes también puede resultar en ampollas, cortes y quemaduras en la lengua. Estas pueden conducir a dolorosas úlceras que tardan un poco en quitarse, pero, a menos que se infecten, no suelen ser motivo de preocupación.

Si usted tiene una lengua sensible y susceptible a las lesiones, evite consumir alimentos que le puedan causar daños. Recuerde seguir su rutina diaria de cuidados bucales y use un enjuague bucal de agua con sal para el proceso de curación y proteger el equilibrio natural de las bacterias de la boca.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.

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